El día Jueves 4 de septiembre por fin me puede deshacer de unos libros, después de algunos años de querer hacerlo. Y entre esperar que mi hermana que termina secundaria este año los use ni con pistola revisa los libros, esperar que Ricardo crezca, o esperar a que se apolillen, mejor era donarlos.
Hace años pensé en venderlos, aunque tenía que hacer varios viajecitos con la mochila buscando compradores, la idea estaba ahí. Me fui a trabajar a Lima, volví a Trujillo, y la verdad que los libros comenzaron a quitar espacio, debido a que no hay un ambiente adicional en mi casa para una librería, y mi cuarto era biblioteca, sala de computo, gimnasio, y a las justas se daba para dar cuarto... [retro] y la gente que me conoce sabe que durante de la Universidad no tenía cama, cuando compramos la casa donde vivimos actualmente, los cuartos del segundo piso no estaban terminados, y mi cuarto fue el último que pusieron parqué por que me estaba preparando (ahí todavía tenía cama), después de ingresar no tenía excusa y pusieron parqué a mi cuarto, pero oh sorpresa! primero acomode mis cosas personales estantes para libros, escritorio, armarios, y ya no quedaba espacio para la cama, y con la excusa si no tengo cama no me quedaré dormido cuando tenga que estudiar, y desde ahí empecé con la cama portátil (un colchón de espuma) tirada a la pared, y cuando iba a dormir la ponía al medio del cuarto y entraba precisa. Así pase los cuatro primeros años de Universidad, y bueno al final del cuarto año me fui a trabajar a Lima unos meses (en mi carrera obviamente), y volví a la normalidad de dormir en una cama. Y después de esta segunda vez que me fui a trabajar a Lima, me traje más chivas: miniKitchen, Friobar, y mi cama [/retro] Y poco a poco, he ido botando todo lo que tenía, mis tres bolsas con exámenes simulacros de la pre, y otros documentos, que no sé porqué todavía los conservaba. Hasta que junte los libros que ven arriba.
Tenía dos posibilidades: venderlos, o donarlos. La primera opción la veía un poco difícil, por el tiempo que tenía que invertir y porque no iba a vender todos, y yo quería deshacerme de todos en una sola. Así que la opción escogida fue la donación.
¿Dónde puedo donar mis libros? Empecé a buscar alguna institución para los alrededores de Trujillo, pero no daba con ninguna. Así que decidí donarla a la Biblioteca Municipal de Trujillo. La donación total fue de 72 libros y de 22 revistas, sin contar los que done hace meses (para probar) que deben haber sido unos 20 a 25.
¿Qué libros se puede donar? Yo doné todos los que tenía que quitaban espacio, sobre todo se fueron mis libros de secundaria, tenía toda la Colección Skanners (mate y rm) de Alfonso Rojas Puémape, y mi colección de ciencias de Carlos Emilio Vasquez Urday, entre otros libros de literatura, un libro Atlas. También doné todos los libros de la PRE, aritmética, geometría, física, etc, mis libros del Cepunt, revistas de computación, unos libros que compre de electrónica, y otro de motocicletas, entre otros. Tengo otro grupo de libros más técnicos en inglés, unos 10, que son de mi carrera, pero creo que esos los donaré a mi Universidad, hombre que estar andado con tu saco de libros de una ciudad a otra no es la voz, si ya los leiste o sabes que nunca los vas a leer, no seas egoísta, puedes donarlos o venderlos (igual alguien que quiere comprarlo, lo encuentra más barato por segunda).
¿Pero si los peruanos no leen? Biblioteca Municipal a las 5:34 un jueves:
Lleno total, hasta parece que va hay mas gente que en la Biblioteca Central de la UNT (a esta misma hora).
En una entrevista con el encargado de Turno me comentó una gran noticia, que ahora se está distritalizando la Biblioteca, y existen Bibliotecas Municipales (si ya existía desde hace tiempo, disculpen mi ignorancia), y que de acuerdo al tipo de libro, y al uso, se estaban distribuyendo entre las distintas bibliotecas. Enterarme de esta noticia, me alegro mucho, ya a que ahora los 100 libros que he pude donar, no sólo van estar en el centro de Trujillo, si no que también serán llevados a las distintas bibliotecas municipales que existan, y el número de lectores que revisen mis libros se multiplica.
Y nada, a invitar a toda la gente a donar sus libros si ya no los usan. Debemos dejar que la información fluya, y no se apolille, y como pueden ver no hay excusa: "en el Perú no leen", si hay demanda en las bibliotecas municipales. Lamentablemente yo tuve la posibilidad de adquirir los libros que necesitaba en el colegio, y en la pre, me hubiera gustado la onda de ir a la biblioteca municipal por información.
P.D.: Estimado lector si en alguno de los libros encuentra documentos, fotos, o dinero, sírvase a devolverlo :D. No revise si había dejado algo en alguno de ellos, sólo los metí en la maleta de viaje y los lleve a la biblioteca.
Saludos,